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Invasión

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   Desde las primeras líneas, el Dr. Miles Benell advierte a los lectores acerca de lo inexplicable de su historia. A través de un invariable punto de vista descubrimos los extraños sucesos ocurridos en Mill Valley, cuando algunos pacientes se muestran preocupados por los cambios de conducta en sus familiares. Hay un inicial y razonable escepticismo. La aparición de un cuerpo en un sótano produce mayor inquietud. Para el psiquiatra Mannie Kaufman, los cambios de personalidad y el cuerpo desaparecido misteriosamente son simplemente histeria o sugestión colectiva.    Los argumentos de Kaufman parecen dar por concluido el misterio. Cuando todo parece volver a la normalidad, el Dr. Miles Benell descubre dos enormes vainas de semilla en casa de su amiga Becky. El escepticismo se convierte en aterradora certeza. Estas esporas o parásitos del espacio, como las denomina el profesor Budlong, reproducen cualquier forma de vida. El horrible descubrimiento de los cuerpos dentro de las vainas pr

Erase una vez en un mítico oeste

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   El paisaje rojizo y fordiano de Monument Valley, la incertidumbre del desierto, las vías de un nuevo tren surcando una ciudad en construcción, una estación que traerá progreso y civilización a Flagstone donde parece que la ley y el orden aún no han llegado. El barroquismo y detallismo de los escenarios, los rostros en primer plano desgastados, curtidos por el tiempo. .. l a mitologización del viejo oest e.     Los sonidos ambientales y la música del italiano Morricone crean una atmósfera complementaria a las palabras: la harmónica del pistolero idealista que busca saldar cuentas con el pasado; la guitarra y una trompeta para el ambicioso y despiadado gunman de Flagstone; la voz de una soprano y los violines para Jill McBain , la viuda heredera de Nueva Orleans ; un silbido y un banjo para Cheyenne, el bandido romántico de moral ambigua.. .    Los personajes de Sergio Leone se mueven entre fidelidad histórica y la mitología literaria, entre una posible realidad y una instituida

Familias y doppelgängers

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  La complicidad de saber lo que otros no saben. El suspenso de un plan perfectamente diseñado que parece estar siempre a punto de arruinarse. Lo que pretende ser real se vuelve cómico y absurdo.   La familia de empleados en "Parásitos" celebra el confort de su plan en la espaciosa sala de la residencia gracias a la exagerada ingenuidad y confianza de los dueños ausentes. Pero esta breve felicidad, este aparente equilibrio parece quebrarse cuando los dueños regresan de improviso.     Echados en su sillón, los padres ricos vigilan a su hijo en el jardín, sin descubrir la farsa de los empleados escondidos como insectos bajo la mesa. El patriarca familiar confiesa sus pensamientos: los empleados no deben cruzar la línea imaginaria. El equilibrio se mantiene. El plan de la familia pobre sigue su curso.   Detrás de esta ficticia y objetiva normalidad se esconden la codicia y el miedo a perder autoridad. Pero el plan de la familia invasora, parasitaria, parece volver a quebrarse

Curiosas vidas

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   “Para evitar la soledad prendemos nuestra música, cantamos, silbamos”, dice un picapedrero mientras camina entre las piedras y enormes paredes blancas de una desolada cantera de sillar.    U n hombre corta las hojas de los árboles con un machete , camina por una trocha e n medio de la selva; su voz en off recuerda a Piter Eustaquio. La cámara lo acompaña hasta un rio y una lancha y empieza a navegar lentamente. En otro pueblo, en otra ciudad, alguien se queja por vivir aislado y no poder ir a una posta médica.    Otro hombre saca un durmiente de madera de los rieles, camina lentamente por las pampas puneñas entre un rebaño de ovejas mientras su voz en off confiesa que tuvo un ataque al corazón y ahora ya no puede salir a negociar carneros en la ciudad. El tren se acerca y pasa lentamente frente a la cámara con su continuo estrépito.    El dueño de un barco naufragado en un rio de la selva, recuerda cómo los familiares le exigían sacar a los muertos del rio. Algunos habían si

Zama

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  Seguimos a un personaje que parece no tener un rumbo definido, cada vez más distanciado, desdramatizado, resignado y finalmente aterrado ante lo desconocido. Hay un progresivo clima de extrañamiento ya antes sugerido en “La mujer sin cabeza”; un ambiente enrarecido por el zumbido de los insectos, los susurros, los descubrimientos y las apariciones sorpresivas.   El fin de las esperanzas por un traslado a otra ciudad sudamericana y la travesía por la selva paraguaya en busca de un bandolero, parecen transformar al Corregidor Diego de Zama y alejarlo de la realidad. Su punto de vista crea una sensación de desconcierto. El viaje se vuelve tan incierto y peligroso como el de algún explorador aventurero en los territorios del nuevo mundo. Unos indígenas ciegos cruzan el campo en silencio, como fantasmas de otra época, mientras las palabras del bandolero Vicuña se tornan de pronto reveladoras y amenazantes.   Insinuación, ambigüedad y sutileza son palabras que han definido la

Django y el desencanto

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   Ha llamado la atención este thriller policial y carcelario con sus personajes maniqueos, violentos, extremos, su ritmo nervioso y dinámico, sus ambientes sórdidos, desaforados y opresivos.    Orlando Hernández, alias Django, trata de rehacer su vida con su familia lejos del mundo delincuencial. Ahora ruega frente a una Biblia para que su hijo José, alias Montana, se aleje del mal personificado en un ostentoso, manipulador y rencoroso gánster llamado Marquina. Django quiere dejar atras el pasado que todos se empeñan en recordar, y no volver al viejo oficio y la leyenda. Esta vez el antagonista principal no es el policía Maco sino Marquina, quien planea un secuestro con ayuda de un policía y Montana.    Django (Giovanni Ciccia) y Marquina (Aldo Miyashiro) se desafían, son perseguidos, traicionados y capturados; intentan reconciliarse en la cárcel, pero el odio y la venganza persisten. La fe que profesa Django no basta para salir del infierno. A pesar de cierta justicia, al fina