En La balada de Cable Hogue (‘70), Robards es un tipo abandonado a su suerte en medio del desierto que descubre agua y empieza a venderla. Con algo de dinero y la ayuda del Reverendo Joshua Sloane, Cable Hogue construye una posada. El agua es un elemento importante como el petróleo en There will be blood (Petróleo sangriento). Pero Cable Hogue no es tan desalmado como Daniel Day-Lewis. Es ambicioso pero menos manipulador. Y aunque le queda tiempo para el amor, el final no es alentador. Robards había hecho un personaje parecido en Érase una vez en el oeste (’68); un bandolero con ciertos códigos de ética, culpado de haber matado a la familia McBain. I've always played disintegrated characters, dijo alguna vez..
domingo, abril 03, 2011
Jason Robards
Jason Robards se alistó muy joven en la Armada como operador de radio durante la 2da.Guerra Mundial. Luego estudió Arte Dramático e interpretó obras de Eugene O’Neil. En los años 60, el actor de Chicago empieza a colaborar con grandes directores como Henry King (Tender Is the Night), Sydney Lumet (Long Day’s Journey Into Night) y John Sturges (Hour of the Gun). También con Sergio Leone (Érase una vez en el oeste), Richard Fleischer (Tora! Tora! Tora!), Sam Peckinpah (Pat Garrett and Billy the Kid) y Alan J.Pakula" (All the President’s Men).
Etiquetas:
Cine USA
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