Hell or high water
Nada que perder
(o cómo cambiar el destino)
En Hell or high water (2016), presentada en la sección Un certain regard del festival de Cannes, los hermanos Howard lo han planeado todo: asaltar agencias pequeñas sin cámaras, recoger solo billetes sueltos no rastreables, y huir en autos usados para desecharlos.
En Hell or high water (2016), presentada en la sección Un certain regard del festival de Cannes, los hermanos Howard lo han planeado todo: asaltar agencias pequeñas sin cámaras, recoger solo billetes sueltos no rastreables, y huir en autos usados para desecharlos.
El Texas Ranger Hamilton (Jeff Bridges) y su colega Parker van atando los cabos sueltos, las pistas dejadas por los hermanos Howard, tratando de adivinar el próximo golpe. Ellos esperan en vano frente a una agencia bancaria mientras hablan de los predicadores televisivos, de los comanches y las tierras texanas.
Algunos personajes secundarios de Hell or high water, como la mesera malhumorada o el jugador comanche en el casino que habla de las tierras en Texas, le dan cierto color a los ambientes; una mezcla de suavidad y dureza. La música de Nick Cave tiene un aire de western en esta combinación de heist + road + buddy movie.
Algunos personajes secundarios de Hell or high water, como la mesera malhumorada o el jugador comanche en el casino que habla de las tierras en Texas, le dan cierto color a los ambientes; una mezcla de suavidad y dureza. La música de Nick Cave tiene un aire de western en esta combinación de heist + road + buddy movie.
La pareja de atracadores parece salirse con la suya a pesar de los riesgos. Uno de los hermanos Howard es herido en el último robo mientras que el otro prefiere no seguir huyendo y tomar el camino difícil, como en “High Sierra” o “Bonnie & Clyde”.
Cuando finalmente todo parece quedar en el olvido, el Texas Ranger Hamilton no piensa darse por vencido abandonando el caso e intenta averiguar por qué los hermanos Howard robaron el mismo banco que tiene la hipoteca de su rancho, si habían encontrado petróleo. Algo parecido se preguntaba un periodista en “Dog day afternoon” de Sidney Lumet, cuando luego del frustrado asalto, Al Pacino le responde al periodista quejándose de los sindicatos, de los bajos sueldos, de su esposa; cuando parecía manejar la situación a pesar de estar rodeado de policías en una larga tarde de perros. Las heist movies casi siempre terminan mal para los atracadores.
La perspectiva y el juicio o idea que los espectadores puedan tener de los personajes va cambiando conforme avanza la narrativa, explica el director David Mackenzie. En un improbable epílogo de este neo wéstern, sin ánimo de spoilear, los sobrevivientes de la historia conversan y explican sus motivaciones como si estuvieran a punto de batirse en un duelo final.

Comentarios